Ensayo: La importancia del enfoque a la gestión por resultados en el proyecto para mejorar el clima laboral.
Aldrin Orlando Fuentes Argueta |
Curso: Planificación del Desarrollo
Ensayo: La importancia del enfoque a la
gestión por resultados en el proyecto para mejorar el clima laboral.
Anteriormente, en las intervenciones era muy común la
práctica de concentrarse en las actividades individuales, entregables o insumos
que de estas se derivan y no en los resultados que generan o deberían de
generar.[1] Mediante
el enfoque a la gestión por resultados, se pasa a considerar desde un inicio
las metas planteadas que se esperan alcanzar a través de dichas actividades, así
como las herramientas para la medición y evaluación de su progreso para mejorar
la toma de decisiones.
En el proyecto “Mejorar el clima laboral en el Área Administrativa
de la empresa El Buen Ron”, se utilizó la Teoría del cambio y los componentes
de la cadena de valor con el propósito de determinar cuál era la situación
actual para tener claras las necesidades y oportunidades; cual era la situación
que se pretendía alcanzar con el fin de establecer las actividades para
realizar la transición[2]. De
lo anterior, surge el siguiente planteamiento: “Si la organización brinda las
instalaciones adecuadas, el mobiliario, las herramientas y el equipo necesario
para generar un clima laboral adecuado para los trabajadores del Área
Administrativa, éstos podrán aumentar su satisfacción y motivación, mejorando
su productividad, su ingreso económico, el bienestar propio y el de su familia”.
En consecuencia, dentro del marco de resultados se plantea
como impacto: “Los trabajadores han mejorado su ingreso económico, el bienestar
propio y el de su familia” como el efecto final indirecto en el largo plazo. Sin
embargo, para poder alcanzar dicho horizonte, los resultados que contribuirán
al logro de impacto final planteado son: “Mejorar la motivación de los
trabajadores y el clima laboral” y “El trabajador ha incrementado su
productividad” como el efecto directo, es decir, el cambio generado o las
transformaciones esperadas en el corto plazo en las personas beneficiarias de
la intervención. [3]Los
productos son los entregables del proyecto y se plantean en función de que
produzcan los resultados definidos. Dentro
de los entregables del proyecto se menciona la iluminación adecuada en las
instalaciones, oficinas con ventilación y ambiente agradable, sanitarios
limpios y en buenas condiciones, equipo de cómputo idóneo al puesto de trabajo,
herramientas de software y sistema informático de calidad, mobiliario y accesorios
de oficina ergonómicos.
Si bien ya definimos las metas, los resultados y los
productos (entregables), surge la interrogante, ¿Por qué es importante este
enfoque? Su importancia radica en determinar si en realidad con la intervención
se está logrando los objetivos y los resultados planteados, si el proyecto es la
causa del efecto logrado o si en realidad se debió a factores exógenos. El
objetivo del enfoque a resultados es demostrar el efecto causal y además medir
el progreso.
Pero “¿Cómo medir el impacto?”. La dificultad en medir
el impacto está en que solamente se puede observar lo que ocurrió con la
intervención, no lo que hubiera ocurrido sin ella. Lo que hubiera ocurrido sin
la intervención se le llama el contrafactual y que, al no existir, debe construirse
una estimación de éste y que se representa con un grupo que se denomina el grupo
de control o de comparación, mientras que el grupo de tratamiento es el grupo
que participó en el programa. Existen
varios métodos de evaluación, cada uno con diferentes niveles de confianza. Cada
método utilizado para la construcción del grupo de comparación impone ciertos
supuestos bajo los cuales el grupo de control y el grupo de tratamiento serían
comparables. Cuando los supuestos son realistas, el grupo de control es una
buena representación del contrafactual. Pero cuando los supuestos no son
realistas, la estimación del impacto del programa resulta sesgada. Una
evaluación sesgada puede resultar en malas decisiones[4]. De
los métodos de evaluación se pueden mencionar, el método aleatorio, diferencia
simple, pre-post (antes vs. después), diferencia doble, matching y propensity
score y regresión discontinúa. En el caso del proyecto planteado, se utilizó el
método de diferencia doble por propensity score matching, el cual permite hacer
un matching con muchas características. Se reduce el número de características
a solo un índice que predice la probabilidad de formar parte del programa.
Para el monitoreo y evaluación, es importante el
establecimiento de indicadores para los cuáles debe establecerse sus
dimensiones y sus tipos. En el caso del monitoreo y evaluación con enfoque a
resultados, inicialmente el indicador debe brindar una idea clara y precisa de
la situación y logro del objetivo planeado y posteriormente responder lo mismo
para el resto de los objetivos que pueden ser de productos o insumos[5]. El
objeto de seguimiento y evaluación por una parte debe clasificarse en función
de la cadena de valor, es decir impactos, resultados, productos o insumos, y
luego definir la dimensión que se desea. Los indicadores pueden representarse
en valores absolutos, valores relativos e índices. Estos indicadores se concretan
a través de una ficha y se definen para cada uno de los componentes de la
cadena de valor (marco de resultados) como las metas, resultados y productos
(entregables), en donde se establece el nombre del indicador, unidad de medida,
dimensión, referencia (año=0) o línea base, meta al final y definir el medio de
verificación y el responsable de la gestión o recopilación de la información
como la línea base.
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